Hay novelas que mezclan intriga y emoción a partes iguales: secretos que tardan años en salir a la luz, familias marcadas por el pasado y escenarios inolvidables. Estas cuatro son perfectas para esas lecturas que no se sueltan hasta el final.
"Los hombres que no amaban a las mujeres" - Stieg Larsson
El periodista Mikael Blomkvist es contratado para resolver la desaparición, cuarenta años atrás, de la sobrina de un poderoso empresario. En la investigación lo acompaña Lisbeth Salander, una hacker brillante e imprevisible que se roba cada página. Primera entrega de la saga Millennium, un thriller nórdico oscuro, adictivo y con una heroína inolvidable.
“Asesinato en el Orient Express" - Agatha Christie
Un pasajero aparece asesinado en su compartimento mientras el lujoso tren queda atrapado por la nieve en mitad de la nada. Hércules Poirot debe descubrir al culpable entre los viajeros antes de que el convoy vuelva a partir. Uno de los grandes clásicos del misterio, con un desenlace tan ingenioso como célebre.
“El tiempo entre costuras" - María Dueñas
Sira Quiroga, una joven modista, deja Madrid y termina abriendo un taller de alta costura en el Marruecos de la preguerra, donde su destino da un vuelco inesperado. Entre puntadas y secretos, se ve envuelta en el espionaje de los años previos a la Segunda Guerra. Un drama histórico envolvente sobre reinventarse y sobrevivir.
"Los renglones torcidos de Dios" - Torcuato Luca de Tena
Alice Gould ingresa en un psiquiátrico asegurando estar cuerda y que su internación forma parte de una investigación. A medida que avanza la novela, el lector duda una y otra vez de qué es verdad y qué delirio. Un clásico del misterio psicológico que juega magistralmente con la percepción y la cordura.
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